Posts Tagged ‘cloud computing’

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Google apps para el sector público

11/08/2010
Google apps

Google apps

Google ha anunciado una nueva edición de Google Apps, con todas las aplicaciones orientadas a las necesidades del sector público. Esta suite de aplicaciones de tipo cloud computing ha sido certificada y acreditada por la U.S. General Services Administration (certificación FISMA: Federal Information Security Management Act).

Según la compañía, la mayoría de las agencias con las que han trabajado han podido ver que Google les ofrece la menos la misma seguridad (si no mejor) que la que ya tenían, con lo que sus clientes en la administración pueden moverse a la nube con confianza. Ponen el ejemplo del Berkeley Lab, donde los investigadores pueden enviarse correos y documentos de forma sencilla, trabajar con ellos simultáneamente, y todo ellos sabiendo que el contenido permanece seguro en la nube.

Google ofrece en la actualidad unas garantías que hacen muy difícil no plantearse al menos estudiar los beneficios en cuanto a la mejora de la eficiencia y el ahorro de costes que supone utilizar sus productos.

La noticia llega en el momento en que se debate sobre la externalización o no de las TIC en el sector público, y cuando se duda de la posición de Google en cuanto a la neutralidad de la red.

¿Se ahorraría utilizando estas aplicaciones en el sector público? Sí. ¿Se trabajaría de un modo más eficaz? También. ¿Es suficientemente seguro? Completamente. ¿Nos fiamos de Google como proveedor? Deberíamos. ¿Nos gusta que algunos datos utilizados en la administración española se alojen y gestionen en servidores externos probablemente ubicados en EEUU? Pues quizás es lo que habría que debatir o estudiar con Google.

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La UE apuesta por la Sociedad de la Información

20/04/2010
Reunión de Ministros de la UE

Reunión de Ministros de la UE

Ayer se celebró en Granada una reunión de los Ministros de la Unión Europea responsables de las políticas de la Sociedad de la Información en la que se debatió sobre la Estrategia UE2020.

Los ministros consideran que “El sector TIC es fundamental para el crecimiento y la creación de empleo en la economía de la UE y contribuye en un 50% al aumento de la productividad” y que “Europa podría situarse en una vía rápida de crecimiento elevando su competitividad global en la Economía Digital“, en lo que respecta, entre otras cosas,”a la divulgación en línea del conocimiento” y la “distribución en línea de bienes y servicios“.

Teniendo esto en cuenta, proponen acciones en los siguientes ámbitos:

  • Infraestructuras
  • Uso avanzado de la Internet abierta, seguridad y confianza
  • Derechos Digitales de los Usuarios
  • Mercado Único Digital
  • Servicios Públicos Digitales
  • Fortalecer la competitividad del sector TIC europeo
  • Dimensión internacional de la Agenda Digital
  • Indicadores de Progreso

En cuanto a infraestructuras, los ministros se proponen superar la brecha digital, impulsar las redes de “velocidad ultrarrápida” y promover el rápido desarrollo de servicios digitales inalámbricos innovadores. Sería recomendable, en este caso, modificar las normas que impiden a los Ayuntamientos ofrecer acceso a Internet de forma inalámbrica y gratuíta. El acceso a Internet es vital para el desarrollo de la Socidad de la Información, y ese acceso inalámbrico sería un paso fundamental que además podría salir muy barato a la administración.

En el apartado del uso de la Internet abierta, segura y de confianza, los ministros pretenden “Salvaguardar el carácter abierto de internet” mediante “la implementación y la supervisión de la nueva normativa de comunicaciones electrónicas de la UE, en lo relativo a la explotación de redes“, evitando explicitamente “los ataques a la neutralidad de la red“. En este punto conviene recordar los últimos ataques recibidos a esa neutralidad, y recomendar a la UE que establezca en la normativa los mecanismos necesarios para evitar que las operadoras de telecomunicaciones puedan pervertir la naturaleza de Internet, ya sea por intentar cobrar a quienes ofrecen los contenidos, como por priorizar el tráfico de determinados protocolos o servicios.

En este punto también se aborda el tema del uso de las TIC en la educación, que siempre ha sido una fuente de gasto sin un beneficio demasiado claro por varios motivos: es imprescindible la alfabetización digital del profesorado y la adaptación de los métodos y contenidos de las asignaturas para su aprendizaje a través de nuevos sistemas antes de realizar el gasto en infraestructuras. Es muy vistoso comprar cientos de portátiles para los alumnos de un colegio, pero si los profesores los utilizan peor que los alumnos y se siguen utilizando los mismos libros, el gasto habrá sido inútil y se habrá dejado pasar otra oportunidad de mejorar el sistema educativo.

En el apartado del que generalmente se ocupa este blog, la Administración Electrónica, se invita a promocionar los servicos públicos e inteligentes, a mejorar la confianza mediante acciones concertadas en relación con la autenticación electrónica, especialmente la firma electrónica o el DNI electrónico, e incluso a aprovechar las oportunidades del “cloud computing“.

En cuanto a Derechos digitales de los usuarios, se comprometen a elaborar una “Carta de Derechos Digitales de las Comunicaciones Electrónicas y de los servicios en línea“. Habrá que seguir de cerca los trabajos de elaboración de este documento, porque dependiendo de las personas u organismos a quienes pidan consejo, será una buena forma de proteger los derechos de los usuarios o una excusa para favorecer a las empresas de telecomunicaciones.

Mencionan también en este apartado que promoverán la privacidad y la protección de los datos en la Administración electrónica (que se lo digan a la DGT) e incluso en las redes sociales, entiendo que facilitando información a los usuarios o haciendo recomendaciones a las propias redes, pero no legislando en este caso.

Cuando hablan del Mercado Único Digital, los ministros reconocen que deben eliminar obstáculos regulatorios en las trasnacciones transfronterizas, y abordan el espinoso tema de los derechos de propiedad intelectual mencionando, con muy buen criterio en mi opinión, que es importante promover activamente “soluciones prácticas que impulsen nuevos modelos de negocio“, punto fundamental en el que particularmente la industria discográfica debería poner los ojos, además de promocionar el acceso a los contenidos digitales y la protección de la remuneración de los derechos de autor.

En un plano más interno, la UE considera que debe promocionar y adoptar “sistemas interoperables de compras públicas electrónicas, de facturación electrónica y de pagos electrónicos, basados en tecnologías flexibles y abiertas.“, algo con lo que no puedo estar más de acuerdo.

Proponen también impulsar “la digitalización y divulgación del patrimonio cultural de Europa“, así como el acceso a  “una oferta legal de contenidos de alta calidad” y “estimular el comercio electrónico transfronterizo“, siempre mediante estándares abiertos.

Los ministros abordan los servicios públicos digitales, recordando que se debe dar respuesta a la Declaración de Malmö sobre administración electrónica (en inglés, PDF),

“mediante el desarrollo de servicios públicos digitales interoperables, más efectivos y eficientes, que consolide un gobierno abierto y transparente, que fomente la participación activa y que promueva la reutilización de la información del sector público, lo que fomentará notablemente la innovación en servicios orientados hacia el usuario, realzando asimismo la eficiencia de la Administración, con la consiguiente reducción significativa de las cargas administrativas para ciudadanos y empresas, lo que contribuirá igualmente a una economía más eco-eficiente.”

Innovación y ahorro de costes en la Administración electrónica son dos conceptos con los que los ministros también se comprometen “mediante la promoción sistemática de estándares abiertos y sistemas interoperables, el desarrollo de sistemas de autenticación electrónicos dentro de la UE y el desarrollo proactivo de la facturación electrónica“. El monstruoso coste de las licencias, tanto de sistemas operativos como de suites ofimáticas y otros programas que no utilizan estándares abiertos supone un lastre para el desarrollo tecnológico de la administración. Con el mismo presupuesto podrían comprarse más y mejores equipos, contratar mejor soporte o realizar más desarrollos particulares.

Fortalecer la competitividad del sector TIC europeo es también una prioridad, pero los ministros despachan este tema con una declaración de intenciones sobre elminiar trabas burocráticas y mejorar las actuaciones de I+D+i.

En cuanto a la dimensión internacional de la Agenda Digital de la UE, parece que los ministros pretenden que la Unión Europea tenga una voz única y clara en los foros internacionales al hablar de estándares TIC, política audiovisual, derechos digitales y accesibilidad, y buscan mayor coordinación entre los estados miembros en la “Gobernanza de Internet“, lo cual da un poco de miedo. En este sentido, se busca seguir avanzando en los principios de la Agenda de Túnez, tales como la transparencia, el multilaterismo o la democracia. Es importante que la UE tenga una posición común y sea razonable, y que las instituciones europeas no promuevan por un lado lo que intentan evitar por otro.

Finalmente se comprometen a realizar un seguimiento para medir la eficacia de las medidas implantadas mediantes unos Indicadores de Progreso.

En general, parece una clara apuesta por la sociedad de la información que debe transformarse en iniciativas concretas. Esperemos que en lo que respecta a España se sigan estas directrices en cuanto a garantizar la neutralidad de la red, apostar por estándares abiertos o promover el acceso a internet vía inalámbrica (y vía banda ancha residencial) por parte de todos los ciudadanos, y que los derechos de los usuarios queden correctamente recogidos en la anunciada “Carta de Derechos Digitales“.

Anexo: Declaración de Granada para la nueva Agenda Digital [PDF]

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El correo electrónico en la nube

30/10/2009
Cloud computing

Cloud computing

Hace unos días, Enrique Dans hablaba en Expansión de la seguridad o inseguridad de tener los datos en “la nube“. El cloud computing consiste en alojar en servidores remotos, de terceros, nuestros datos, nuestro trabajo o incluso nuestras aplicaciones. Esta manera de proceder, en claro auge últimamente, reduce costes, elimina pérdidas de datos, hace más accesible la información, entre otras grandes ventajas.

Este paradigma de utilización de internet se opone a la gestión propia en una organización de todas sus necesidades tecnológicas: servidores de aplicaciones, servidores web, de correo electrónico, almacenamiento de datos, políticas de backup, etc. Existen excelentes servidores de correo muy baratos (o gratuítos) que ofrecen todas las garantías de seguridad y privacidad necesarias para una organización. Más garantías en la mayoría de las ocasiones que la propia organización, generalmente más pequeña y por tanto más proclive a fallos en sus sistemas que pueden provocar pérdidas irremediables de datos.

Ayer pudimos leer vía menéame la noticia de que google ha ganado un concurso para proveer de correo electrónico a los funcionarios de Los Ángeles. Este hecho provocará a los ciudadanos de la ciudad un importante ahorro y en mi opinión una garantía de que los datos no se perderán. Personalmente confío más en la seguridad de los datos de google que en los de cualquier administración.

No obstante, hay muchas personas que por distintos motivos son reticentes a alejar físicamente sus datos de sí mismos o de sus propios equipos, aunque no tengan planes de cotingencia o grandes medidas de seguridad. Parece que “la nube” es algo etéreo, que puede desviarse, cambiar o desaparecer sin que podamos hacer nada al respecto, como si de una nube real se tratase. La nube no es más que una interconexión, la nube es internet, y en la red hay cosas etéreas, mutables, poco fiables, dañinas o erróneas; pero también hay cosas estables, corretas, seguras y confiables. Como en el mundo real, en el mundo físico, donde hay bancos buenos y bancos malos, tiendas buenas y tiendas malas, El Corte Inglés y bazares chinos con productos de dudosa calidad. Simplemente hay que saber elegir dónde comprar o dónde depositar nuestro dinero.

Lo que más me preocupa a mí es que el ritmo que lleva la tecnología en la creación de servicios, la velocidad en la innovación, es mucho más rápida que nuestra legislación, y corremos el riesgo de impedir a las empresas el ahorro de costes, el aumento de la difusión o la creación de nuevos servicios profesionales si no estamos muy atentos para modificar unas leyes que en su gran mayoría se diseñaron para un mundo muy distinto al actual (¿Quién podía pensar que para enviar una nota al compañero de la mesa de enfrente, ésta iba a pasar necesariamente por media Europa y por Estados Unidos antes de llegar a su destino, medio segundo más tarde?)

A este respecto escribió hace ya unos meses Javier Maestre, director del Bufet Almeida en Madrid, con quien tuve la suerte de poder charlar largo y tendido hace tiempo en unas conferecias en La Coruña. En un artículo publicado en enero, y titulado “El cuento de la lechera 2.0” imaginaba una situación hipotética en la que una pequeña empresa pasaba de tener sus propios servidores de correo a utilizar las herramientas que le proporcionaba google, y cómo podía tener problemas con la CMT o la AEPD, por no ajustarse a la legislación vigente.

Este artículo tuvo una respuesta inmediata por parte de google, que quiso matizar o quitarle ese halo hipotético, indicando que su compañía cumple con todos los requisitos legales pertinentes para ofertar los servicios que ofrece a sus clientes. La respuesta llevaba el acertado título de “No es un cuento 2.0”.

No obstante, sirva el ejemplo para ilustrar el modo en que las empresas tienden a ir acercándose a la externalización de los sistemas que no es necesario que mantengan ellos mismos y cómo la administración puede ser un obstáculo que hay que vencer.